¿Cómo construir un país diferente con gente indiferente?
Hoy 7 de febrero del 2014 cuando estoy regresando de mi semana en Uruguay, al llegar a mi casa escucho a María, hablando sobre hacer le un boicot a las grandes trasnacionales de auto-servicio, dado que por su falta de ética le están complicando la economía de los argentinos, porque al especular en la compra y venta de dólares suben los precios, los empresarios duplican fortunas y el pueblo pierde. Por lo tanto en la radio llamaban a ya no comprar víveres en Carretful, Waltmart o Cotto. Entonces pensé que era grandioso que gran parte del pueblo argentino se uniera contra las trasnacionales, como lo hicieron los bolivianos en Cochabamba hace ya tiempo para defender el agua. Entonces me acorde de esos anuncias de Televisa que veía de pibe, que eran así; tienes el valor o te vale. Aun que siempre hemos sabido que Televisa, no tiene tanta autoridad moral para hablar de ética y moralidad.
En los últimos meses el pueblo mexicano ha estado viviendo una serie de reformas, que van a afectar el transcurso de nuestra vida política, cultural, social y económica para toda nuestra vida, ya sea para bien o para mal. Sólo en dos reformas he escuchado que se han hecho grandes movilizaciones, en otras ni los medios han prestado atención. Gran parte de las reformas que se realizan en México, carecen de un proceso deliberativo, que debe tener toda norma jurídica para que tenga cierto grado de legalidad y legitimidad, de ese modo la norma tiene valides.
México, por sus gran tamaño territorial tenemos; una gran población y por ello tenemos un increíble capital humano ( en lo deportivo, cultural, académico, negocios, político, científico), una megabiodiversidad (de especies animales, vegetales y climático), un estado multi-cultural por la gran cantidad de culturas que guardamos dentro de nuestras fronteras, unas civilizaciones milenarias que dejaron huya en la historia de la humanidad, una excelente posición geográfica dentro de las Américas y culturalmente y gastronómicamente somos potencia. Sin duda tenemos muchas cosas envidiables que ya quisieran otros países, somos un país diferente a los demás y queremos construir un país diferente a los demás en muchas más cosas.
Pero ¿cómo pretendemos construir un país "diferente" cuando gran parte de gente es "indiferente" a lo que sucede día tras día? México es un país con poca participación electoral, eso se puede saber cada tres años cuando hay elecciones y vemos que votan menos de la mitad del padrón electoral, eso es triste porque los políticos y burócratas carecen de legitimidad para gobernar y los electores carecen de legitimidad para reclamar cuando se realiza alguna política pública que no va acorde a sus intereses o idiologia. Yo no entiendo por que los mexicanos somos indiferentes ante la política, cuando tarde o temprano la política nos acaba tocando.
En México tenemos la cultura de gandallismo, el que no chinga no avanza, el que no corrompe o no se deja corromper es un bobo, el que ve por los demás es un perdedor e iluso y el que ve por sí mismo es un ganador, la sociedad mexicana me hace recuerdo mucho a Octavio Paz en el "Laberinto de la soledad", ¿realidad o ficción ? La cultura del gandallismo se nota en los anuncios de gran parte de las universidades privadas, te llenan la cabeza con la idea de ser un profesional exitoso y de llegar primero a la meta antes que los demás y volver te rico, debes de ser un ciudadano que ponga sus conocimientos en cierta área para ayudar a su comunidad. La televisión mexicana nos mete esta cultura del gandallismo, atraves de sus telenovelas que debes de formar valores, destrozan valores.
O cuando vemos a esta clase de políticos o cuasi-políticos (como la mayoría de los grilleros universitarios), que les encanta los reflectores y protagonismos, por pequeños e insignificante que sean, para así llena su narcisismo e egocentrismo. Que contal de llenar ese narcisismo e egocentrismo son capaz de utilizar a las personas, que digo a masas, para cosas bobas. Cuando en realidad la política es la utilización del poder para servir a los demás y no para construir bunques de marfil y llenar nuestra egolatría.
Me llena de orgullo ser de México que es un país diferente en muchos aspectos a otros países, pero me llena de tristeza que somos un país de mucha gente indiferente.
Lo mas importante para ser un país diferente, debés de un país de indiferentes, es saber cooperar en sociedad. Debes de formar jefes que estén por ensima vertical y que miren a los demás de arriba hacia abajo, debemos de formar líderes que sepan escuchar, guiar y que no sobré pongan el interés personal sobre el interés colectivo, que estos líderes esté de manera horizontal con los demás.
También debemos entende que lo que le pase a uno, nos afecta a todos, por el siemple hecho de que nacimos en el mismo país.

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